Bienvenidos una vez más, queridos amantes del misterio, el terror y lo oculto a mi pequeño rinconcito de Internet. Ah, Internet, uno de los peores y mejores inventos del s. XX. Facilita la comunicación, pero nos satura con información. Pone a nuestro alcance todo tipo de recetas de cocina y al mismo tiempo facilita que algún hacker con IP ubicada en Azerbaiyán nos robe todas nuestras claves. Sí, esta semana habéis decidido, para bien o para mal, que comencemos un apasionante viaje por las profundidades de internet. Lo que viene a continuación es truculento, que conste, así que luego no os quejéis de que habéis perdido la fe en la humanidad… si es que todavía os queda de eso.

-Un fotógrafo vendía los óvulos de sus modelos por Internet

Allá por 1999, antes incluso de que apareciera el Messenger y el Fotolog, antes incluso que el Tuenti, esto del Internet era algo totalmente diferente. Lo único con lo que te encontrabas eran blogs de viaje, algún foro que inspiraba más tristeza que otra cosa y chats de IRC plagados de personas de dudosa catadura moral. Pero claro, al ser algo menos transitado, también estaba menos regulado y esto daba lugar a sitios tan curiosos como Ron’s Angels.

Dicha web pertenecía a Ron Harris, que además de ser un fotógrafo que había trabajo con modelos de lo más hermosas, también era un emprendedor nato. En aquella época, la mayoría de modelos que no andaban en pasarela cobraban cuatro perras que no daban ni para pagar el alquiler en unos años en los que los alquileres todavía resultaban asequibles, así que Ron (que como ya hemos dicho, era un visionario) les propuso un trato: vender sus óvulos por internet. Veréis, no soy bióloga ni nada por el estilo, pero la gente guapa tiene más posibilidades de tener hijos guapos que los que tenemos una cara que va rompiendo espejos. ¿Y quién no quiere que su hijo sea guapo? Por unos precios la mar de “asequibles” (entre 15.000 y 150.000 dólares), podías reemplazar los óvulos de tu mujer (que quizá tenía un poco de estrabismo o qué sé yo) por los de una supermodelo. También puede ser que la mujer fuese infértil, pero digo yo que, en ese caso, se habrían conformado con cualquier tipo de óvulo.

Como Ron no era tonto, con el tiempo incluyó la donación de semen de sus modelos masculinos porque oye, ¿por qué no?

El negocio se le fue un poco al carajo cuando una periodista entrometida público un artículo denunciando que esto se parecía bastante a la eugenesia (que no eutanasia) y la eugenesia está mal porque a los nazis les gustaba, o algo así.

-La triste historia de Jar-Man, el Hombre Jarra

¿Quién no conoce el infame vídeo de 2 Girls 1 Cup? Para los que no lo sepáis, baste decir que es un vídeo para adultos (vamos, pornográfico) en el que dos señoritas mayores de edad disfrutan de sus propios excrementos de formas pintorescas y desagradables. Este vídeo, que en su momento se alojó en una web del mismo nombre, dio lugar a un montón de webs similares a cada cual más esperpéntica que la anterior. Entre todos estos vídeos, uno de las más desagradables y truculentos fue el vídeo de Jar-Man. Al igual que otros, este vídeo era de carácter erótico y en él se veía la parte inferior de un hombre (intuimos que de mediana edad) insertando un bote de cristal en lo que viene siendo su cavidad anal con propósitos masturbatorios. El plot-twist del vídeo, el momento en el que se subvierten nuestras expectativas es cuando la jarra explota de forma muy grotesca y el susodicho comienza a gritar como si no hubiese mañana. Vale, esto de por sí es desagradable de cojones (de cojones, ¿lo pilláis?), pero lo gracioso es que este hombre dio a posteriori una entrevista. Resulta que Jar-Man era un hombre ruso de unos cuarenta años, con familia e hijos y la mar de campechano. En la entrevista contaba que llevaba años metiéndose tarros por el culo y que, aunque en esta ocasión el truco le había salido mal porque la jarra estaba vacía (es lo que tiene la física), en otras ocasiones no había tenido mayor problema. También cuenta que como su mujer no tenía ni puñetera idea de su peculiar afición sexual, pasó de ir al hospital y se fue sacando los trocitos de cristal él solo, con los dedos. Por desgracia, este apaño casero no fue todo lo eficaz que uno podría desear dada la situación y algunos fragmentos de cristal se le quedaron dentro, fusionándose con su carne. El hombre afirmaba que todavía los notaba, pero que no era para tanto, cosquillas para un ruso de bien.

Y por si os lo estáis preguntando, no, no aprendió la lección y continuó abusando sexualmente de botellas y recipientes de cocina.

-Adorables accesorios hechos de… animales muertos

¡Y sin asesinatos de por medio! Que nosotros sepamos, claro. En Internet hay una página que se llama Etsy. Etsy está orientada a todos aquellos que sean habilidosos y quieran poner a la venta sus manualidades. Hay de todo, desde cuadros, hasta esculturas, pasando por confortables jerséis de lana e incluso teteras hechas con arcilla natural y pintadas con mucho mimo. Eso en la parte digamos, normal, porque como en cualquier parte del ciberespacio, donde hay mata hay patata, o en este caso, perturbados mentales la mar de creativos.

Este amable señor, cuyo usuario es boomer2563 (para que luego digan de los millenials), te puede coger cualquier parte de un animal y hacerte con ella lo que sea. Y quiero decir LO QUE SEA. Un bolso hecho con la piel de una rana y con la forma de la susodicha rana o llaveros hechos con la piel del gato atropellado del vecino, nada está fuera del alcance de la imaginación de boomer2563 y de sus hábiles manos de taxidermista. Pero ¡no temáis! Si queréis probar a hacer estas virguerías vosotros mismos, también vende partes. Porque una vez el bicho está muerto, es estúpido tirarlo al huerto. Sería un desperdicio.

Por desgracia, si os corría prisa en adquirir zarpas de caimán o huesos de mapache atropellado, vais a tener que esperar a la vuelta de verano, porque se ha ido de vacaciones. No se puede tener todo lo que uno quiere.

Arte boomer, no apto para millenials

Aquí Sheila, reportando para todos vosotros las historias más increíbles, los fenómenos más extraños y las cosas que nadie quiere que sepáis.

Cambio y corto.