Bienvenidos una vez más, queridos amantes del misterio, el terror y lo oculto a mi pequeño rinconcito de Internet. En el artículo de esta semana vamos a hacer algo diferente. En lugar de hablar de algún tema en concreto, hoy voy a compartir las historias sobre sucesos paranormales que vosotros, mis queridos lectores, habéis compartido conmigo. Primero narraré la historia y después daré una breve explicación de lo que, a mi parecer, estaba sucediendo en mi experiencia. Por cuestiones de privacidad, los nombres de las personas que me han hecho llegar sus historias han sido reemplazados con pseudónimos. Si no veis vuestra historia aquí no os preocupéis, pues dentro de dos semanas comentaré algunas de las que se me han quedado en el tintero. De momento, que coged vuestra grabadora de las psicofonías, porque cualquier parecido con la realidad, NO es pura coincidencia.

Historia de Carlos: Empezamos este periplo por vuestras historias paranormales con la vivencia sobrenatural de Carlos. Como todas las noches, se fue a dormir  con su esposa, sin esperar que sucediese nada extraño. Se tumbó y pronto cayó en los brazos de Morfeo, pero no se puede decir que durmiese apaciblemente. Esa noche tuvo un sueño que le pondría los pelos de punta a cualquiera. En el sueño, Carlos estaba en Madrid y tenía que coger un taxi, pero ninguno se detenía para recogerle. Cuando por fin se paró uno, Carlos pudo comprobar que el interior del coche estaba oscuro y lo único que podía distinguir eran los ojos y la sonrisa del conductor. Evidentemente se negó, ¿porque, quién en su sano juicio se subiría a un coche conducido por un ente maligno? Después de su negativa, el conductor se enfadó y se fue.

Hasta aquí podéis decirme, buah Sheila, eso solo es una pesadilla, no tiene nada de raro. Pero es que ahora viene lo curioso del tema. Mientras Carlos estaba teniendo esta pesadilla, su mujer estaba soñando algo muy similar: que su marido iba hacia un barranco acompañado precisamente por una sombra con los ojos y la sonrisa del conductor. Ella gritaba pero no conseguía detenerlo, se despertó y abrazó a su marido. Al volver a dormirse, volvió al mismo sueño, solo que esta vez Carlos se estaba alejando del precipicio.

Mi opinión: los espectros, sean del tipo que sean, suelen intentar comunicarse con los vivos en sueños, probablemente porque en este estado la mente es más susceptible a las influencias externas. Parece evidente que el ente de esta historia era de carácter maligno, pero en mi experiencia, no suele ser el caso. Otro elemento a tener en cuenta es que, en cierta manera, tanto Carlos como su mujer estaban soñando lo mismo. Compartir sueños no es algo habitual pero tampoco es algo imposible. Si ambos eran lo suficientemente perceptivos, puede que aunque el ente estuviese afectando a Carlos, su mujer también lo percibiese.

Historia de Francisco: la historia de Francisco también está relacionada con el mundo de los sueños. Tenía dieciséis años cuando tuvo su primer contacto con el mundo paranormal. Estaba enfermo y, como se encontraba mal, se fue a dormir a la cama de su madre por ser la más grande de la casa y poder dormir a gusto. Durante el sueño, Francisco paseaba por delante de la casa de sus abuelos. Allí estaba un hombre alto, delgado y engalanado con un traje blanco, que le paró y le preguntó por su abuelo. Francisco le contestó al hombre que su abuelo estaba enfermo y que podía pasar a verle sin problema, ya que la puerta siempre estaba abierta. El hombre le dio las gracias y entró en la casa de sus abuelos. Picado por la curiosidad, Francisco se asomó a la ventana del dormitorio de su abuelo (ya que esta daba a la calle) y vio al hombre a los pies de la cama de su abuelo mientras este grita “¡¿POR QUÉ?!

Francisco se despertó en ese mismo instante pero no se podía mover, probablemente aquejado de una parálisis del sueño. Cuando estaba recuperándose, apenas unos minutos después de tener este horrible sueño, alguien llamó al teléfono de su casa. Fue su madre la que lo cogió. Cuando colgó, fue a ver a Francisco y le comunicó que su abuelo acababa de fallecer.

Mi opinión:Podríamos decir que se trata de un sueño premonitorio, pero no lo creo porque, técnicamente hablando, sucedió en tiempo real. Es decir, mientras Francisco estaba soñando que este señor iba a buscarlo, su abuelo estaba falleciendo. Ahora bien, ¿quién era este hombre que le preguntaba a Francisco por su abuelo? Pues bien, mi opinión es que quizá se tratase de un familiar o antepasado que iba a recogerlo en sus últimos momentos. La aparición de antepasados familiares que vienen a recoger a alguien que está en sus últimos momentos, es bien conocida y un fenómeno relativamente habitual. Otra posibilidad es que se tratase de una especie de Parca, pero personalmente no creo que exista un ente que se dedique a quitarle la vida a nadie.

Historia de Víctor: pasemos ahora a la historia de Víctor. Víctor estaba viviendo una época triste, pues su madre había fallecido hacía unas semanas. En esto que, una noche, estaba sentado en el salón leyendo cuando de repente la vio salir de uno de los dormitorios y dirigirse por el pasillo camino a la cocina. La aparición duró apenas unos segundos, pero fui muy vívida.

Mi opinión: bueno, en este caso todo está bastante claro. Cuando alguien fallece, su espíritu a veces permanece apegado a un sitio que le resultaba especial o familiar. Con el tiempo lo normal es que este apego se vaya desvaneciendo.

Historia de Alberto: esta historia me llega de manos de Alberto, que a su vez la escuchó de boca de sus abuelos. Cuando Alberto era pequeño, estaba en casa de sus abuelos junto a su hermana y su prima, de cinco y seis años aproximadamente. Las dos niñas estaban jugando en el patio cuando les dio por mirar hacia el segundo piso de la casa. Inexplicablemente, ambas se echaron a llorar. Sus abuelos les preguntaron a ver qué les pasaba y ellas dijeron que habían visto a un señor con la cara ensangrentada en la ventana. Los dos ancianos se quedaron estupefactos, pues hace muchos años, antes de que sus nietos naciesen, en ese mismo cuarto había fallecido el hermano de su abuela. La causa de la muerte había sido un infarto que le hizo derrumbarse y caer al suelo de frente. Cuando la familia lo encontró, descubrieron que tenía la cara cubierta de sangre al haberse golpeado en la caída.

Mi opinión: parece evidente que lo que las niñas vieron era el espectro de su difunto tío abuelo. Que apareciese en el cuarto en el que falleció y con la cara ensangrentada (tal y como lo encontraron en el momento de su muerte) difícilmente puede tratarse de una coincidencia. Como ya he dicho, es algo habitual que los espíritus se aferren a un lugar que les fue importante en vida. Otro caso muy habitual es que se queden en el sitio en el que han fallecido.

Aquí Sheila, reportando para todos vosotros las historias más increíbles, los fenómenos más extraños y las cosas que nadie quiere que sepáis.

Cambio y corto.